miércoles, 22 de septiembre de 2010

Siiiii, soy piloto.



Hoy, 21 de Septiembre de 2010 es un día maravilloso, hoy cierro una etapa, hoy luego del examen nos convertimos, junto con dos amigos, Enrique y Alan, en pilotos. Mi alegría es enorme, casi que no me entra, tengo una rara sensación, por un lado la paz que me da alcanzar algo tan querido, tan amado, tan deseado y por otro lado no puedo creerlo, quiero decir, ya está, entré esta mañana al aeródromo como alumno y cuando me fui, a la tarde, salió un piloto. Por supuesto que esto no sucede así porque sí, fueron dos años de preparación, de aprendizaje.
Lo que mas quiero hoy es agradecer, en primer lugar a mi Sensei, Sebastián, mi instructor, por los ratos vividos, por lo que nos hemos divertido, por ejemplo la rutina de probar el intercom (hooola sssi, ssssi,hoooola, uno dossss, uno dosss), por enseñarme un vuelo seguro, responsable, por la confianza depositada, por aguantarse al principio esos vuelos horrorosos sin agarrar la palanca de mando, por festejar conmigo cuando las maniobras salían hermosas, por mostrarme qué faltaba cuando algo no salía, sobre todo por enseñarme a volar, nada menos que a volar, lo que hoy es mi pasión. Sensei, arigató shi mas da.
A mi media naranja, Mariana, que me banca todas mis locuras y no solo las banca si no que encima me apoya y estimula, es mi compañera del alma, mi socia en la vida, la madre de 2 de mis hijos y proximamente mi esposa.
A Matías, por compartir varios vuelos y también varias enseñanzas, además esta es la persona que durante todo este proceso me daba pilas y ponía su esfuerzo para que yo pudiera hacer realidad el tener mi ultraliviano.
A Enrique y Alan por compartir nuestras experiencias y de esa manera tener otra forma de aprendizaje, los ratos de mates, facturas y manuales en la casa del viejito y todos los domingos de hangar.
Y al grupo de pilotos de Poblet que vinieron especialmente un martes al mediodía para compartir el momento y darnos la bienvenida a nosotros, los nuevos pilotos, se notaba la alegría en ellos. Uno de ellos me dijo: ´´Pablo, a partir de ahora sos una persona libre, libre de verdad`` , creo que se necesita volar para entender plenamente lo que me estaba diciendo. Este grupo de personas, no son personas normales, algo les pasa, algo los hacen distintos y yo me siento orgulloso de pertenecer a este grupo.

Ahora una nueva etapa, nuevos vuelos, travesías, aventuras y yo acá, feliz y amando la incertidumbre de lo que vendrá.



El piloto disfruta del vuelo. (Cap. 3 del libro que estoy escribiendo)

Si me pregunto ¿qué encuentro en el vuelo?, o ¿qué es lo que hace que me guste volar?, me conecto rápidamente con placer y disfrute...