miércoles, 27 de octubre de 2010

Vuelo definitivo.

Adiós tía querida, hoy emprendiste este vuelo definitivo, este vuelo que te transporta a otro lugar, hoy te liberaste del sufrimiento, lo necesitabas desesperadamente, ahora podés moverte libremente. Te veo en este momento, estas sonriente, esa carita que transmite amor, ternura, paz, alegría. Ojos llenos de felicidad. No puedo imaginarte de otra manera, no te conozco de otra manera.
El cielo sonríe al recibirte, al verte volar danzando en el aire, jugando y disfrutando de tu libertad. Paseas un rato haciendo vuelos rasantes, nos observas a todos, querés que estemos bien, y estamos bien, más allá de esta tristeza por tu partida, pensamos en la tía Chicha y en nuestras caras se dibuja una sonrisa.
Tía, quiero que te lleves contigo este enorme agradecimiento, por los momentos compartidos, por estar disponible para conversar, por ser generosa, por ser amable, por las oportunidades en que me has limpiado las gafas para que pueda ver mejor el camino, por alentarme en esas cosas que quiero ser y a veces no me animo, por tus postres, en definitiva, por ser como fuiste.
Esto ya lo dije una vez, fue a un amigo, y quiero decírtelo a vos tía: el cielo, con vos allá arriba, sin dudas va a ser un lugar mejor.

Te quiero, un abrazo del alma, buenos vuelos y cielos azules.

sábado, 9 de octubre de 2010

A un gran amigo piloto, que no conozco


Si hay algo que me gusta tanto como volar, es leer, sobre todo si está relacionado con el vuelo. El leer me transporta, es así que por ejemplo he estado en otros planetas, he hecho viajes espaciales, he estado en otros tiempos, he vivido aventuras, disfrutado de momentos, he compartido reflexiones, he volado en la 2º guerra, he cruzado E.E.U.U. en un biplano, en fin, montones de vivencias, de sensaciones, de emociones. Mientras estoy leyendo me pasa que disfruto, se me dibuja una sonrisa en la cara, me divierto, me rio, a veces a carcajadas. Eso que está escrito vuelve a ser vivido, pero esta vez por mí, eso que está escrito no muere nunca, simplemente puede que por un tiempo esté esperando ser leído nuevamente.
Ayer leí un libro, un libro que llegó justo en el momento oportuno, un libro que me llevó a volar un rato, cuando el yeso en mi mano izquierda, por una pequeña fisura, no me lo permitía. Este libro, no lo compré, este libro me lo regalaron, son estas cosas maravillosas que nos pasan a estos locos que volamos.
Este libro llega a mí de una manera muy particular, este libro me lo regala su autor, motivado por la lectura de este blog, de las palabras que he dejado aquí, intentando compartir esto que voy sintiendo.
Yo no creo en las casualidades, ni creo que sean cosas del destino, mi mirada es que vamos generando nuestro mundo, es mas, el mundo es plastilina que nosotros vamos moldeando.
Gracias Daniel Pereyra, por estos vuelos que he dado leyendo tu libro ´´Huellas en el aire``, gracias por compartirlos, acuerdo con lo que me pones en tu dedicatoria: ´´aún sin conocernos, puedo decir que tenemos muchas coincidencias``, gracias piloto de papel.

El piloto disfruta del vuelo. (Cap. 3 del libro que estoy escribiendo)

Si me pregunto ¿qué encuentro en el vuelo?, o ¿qué es lo que hace que me guste volar?, me conecto rápidamente con placer y disfrute...