lunes, 7 de noviembre de 2011

Nubes y encuentro.

El pronóstico decía que hoy iba a ser un día bastante feo, igual eso solo es aplicable a la meteorología. Grata sorpresa me llevé al levantarme en este día domingo a las 7am, cuando miro para afuera y encuentro un cielo azul intenso, totalmente despejado, y un potente sol, saludando allá en el este. Es una pena perder tiempo en desayunar así que un bañito rápido, me tiro algo de ropa encima y me voy al aeródromo.
Caleu me sonríe cuando me ve llegar, lo saco afuera del hangar, hago el chequeo, que para Caleu es un mimo, llenamos de combustible y arrancamos nuestra aventura de hoy.
Caleu no lo sabe, pero hoy nos esperan en un encuentro de aeromodelismo que organizó la Agrupación Aeromodelista Libertad, tienen su campo aquí cerca, serán unos 30Km. Ayer por la tarde les envié un mensaje por el celular pidiendo permiso para aterrizar allí, pasó un rato y nadie contestó, así que pensé que no habría posibilidad. Cuando había soltado la idea y me encontraba en el auto llevando a los chicos a una fiestita, suena The Doors en el teléfono, me estaban llamando desde el encuentro en el campo, ellos casi sin señal, con una charla toda entrecortada pude entender que me esperaban allí y que me autorizaban para aterrizar en su campo. Que increible lo que puede producir solo una conversación, el resto de mi viaje en el auto transcurrió con una gran sonrisa dibujada en mi rostro.
Cabecera 03, potencia a full, cuidando el ala derecha, pues hay un vientito importante del este, corremos sobre el césped y Caleu se zambulle en el océano de aire, ya arriba nos sacudimos un poco por efecto de los vientos.  Nos dirigimos hacia el noreste buscando la ruta 11, donde se encuentra la agrupación. Un grupo de varios cumulitos vienen en dirección opuesta, desde esa enormidad que es nuestro Río de La Plata, estamos pasando por abajo cuando las pequeñas nubes nos llaman, siento que Caleu sube, bajo la potencia, pero Caleu sigue subiendo, es entonces cuando entiendo y le digo: ´´¿querés subir? Dale, vamos.`` Entonces lo ayudo y con muy poca potencia nos dejamos llevar hacia arriba, giramos para mantenernos dentro de la térmica, ascendemos y pronto la visibilidad disminuye, estamos adentro, es hermoso, se siente libre. Visibilidad de nuevo, estoy a 1100 pies de altura, veo allí en el frente que vienen varias nubecitas mas y allí vamos con Caleu, entramos nuevamente en otra, pero en esta oportunidad asomo mi cabeza por el costado, la nube acaricia mi rostro, me abraza, respiro hondo y la siento en mis pulmones, es como respirar alegría, es como respirar paz. El tiempo se para, disfrutar es la palabra, plenitud y completud es la emoción. Es intenso, muy intenso.
Estoy nuevamente afuera, ascendemos un poquito más y miro las nubes, solo que para mirarlas hay que ver hacia abajo, que linda es la libertad de poder ver las cosas desde distintos lugares, desde distintos ángulos, y esto es algo que no está reservado solo para los aviadores.
Ahora nos dirigimos hacia abajo, hacemos unos virajes, y distingo algo que debe ser el campo de la agrupación. Sí, es ese, hacemos una pasada por arriba, observo la dirección del viento y le doy forma a lo que será la pista, ahora, en la segunda pasada, nos aproximamos a la pista, bajamos y Caleu, con toda delicadeza posa sus ruedas sobre ella, nos vamos hacia un costado donde calculo podrá quedar Caleu un rato y apago el motor.
Aplausos, saludos, apretones de mano, abrazos. ¡Guau, que recibimiento!!! Da gusto venir aquí. Compartimos unos mates, conocí mucha gente, entre ellos al que construyó a Caleu. Vi muchos aeromodelos, vi varios vuelos, me encontré con gente conocida, conversamos, compartimos anécdotas. Pasaron dos horas y media, es hora de regresar, comienzo con los saludos y voy yendo hacia Caleu, que estuvo todo este rato mostrándose a la gente. Me llaman, me doy vuelta y observo que se reunieron alrededor y me hicieron entrega de un certificado de agradecimiento, de algunos regalos y de una invitación a que regrese cuando quiera. Mas saludos y abrazos. Caleu arranca, despegamos, hacemos un par de pasadas para saludar y regresamos hacia Poblet. 
Hoy fue un día especial, fue especial lo que viví en vuelo, fue un hermoso compartir lo vivido con la gente de la agrupación. Estoy muy agradecido, especialmente con toda esta gente linda que conocí hoy, pronto estaré visitándolos nuevamente.





















El piloto disfruta del vuelo. (Cap. 3 del libro que estoy escribiendo)

Si me pregunto ¿qué encuentro en el vuelo?, o ¿qué es lo que hace que me guste volar?, me conecto rápidamente con placer y disfrute...